Moai

La población que vivio en la Isla de Pascua es famosa por sus creencias religiosas, que cultivaba durante los años de su esplendor. Los Rapa Nuis daban mucha importancia a los dioses en su vida, cultivando su propia religión isleña. En los registros de archivo nos encontramos mucha información que confirma que la humanidad indígena de la isla creía en una energía espiritual llamada mana.

Según la población local, esta energía daba algun tipo de poder después de la muerte. De hecho, ella autorizaba a los que han dejado el mundo de los vivos influir en la vida contemporánea de las personas en la isla.

cabezas de moai isla de pascua

Isla de pascua – misterio

Muchos turistas no conocen bien la historia de la isla, ni la vida misteriosa que llevavan los tribus locales. Al llegar a Hanga Roa, muchos de ellos se sorprenden al ver unos grandes esculturas emergiendo justo al lado de una de las playas más famosas de la isla – Anakena. Así que, antes de que subas en el avion para descubrir esta tierra desconocida, lea la información básica que preparamos para ti.

Los Rapa Nuis creían en la vida después de la muerte. Por lo tanto, para sustentar vivas su creencias paganas, construían unos tipos de andénes, llamados: Ahu, en lo que colocaban los famosos Moais – unas enormes esculturas con unas grandes cabezas y siluetas. En aquella época, los Moais representaban los antepasados de los tribus isleños.

En lugar donde se colocaba estas estatuas de piedra era tanto un sitio de encuentros como un lugar donde la población se reunía para realizar oraciónes, ceremonias de iniciación, encuentro culturales y fiestas locales.

Los archivos históricos no explican mucho sobre el objetivo de elevar esas estatuas, tan grandes y casi imposibles de mover y esculpir. Hasta hoy, no está claro cómo los indígenas hacían este trabajo tan duro y agotador, transportando más que 900 Moais por toda la isla!

Lo seguro es que frente a estas esculturas, se llevaron a cabo funerales. Los nativos dejaban los cadáveres a los pies de los moais y esperaban a que el cuerpo se dispersara! A continuación, cuando el cuerpo ya estaba suficiente descompuesto, se lavaban los huesos y enterraban en la tierra.